El Asombroso Corán I

El Asombroso Corán I

Llamar al Corán asombroso no es algo que hagan sólo los Musulmanes, que tienen una gran aprecio al Libro Sagrado y del que están complacidos; el Corán también ha sido etiquetado como „asombroso” por no-Musulmanes. Es más, incluso la gente más hostil al Islam, lo califica como tal. Algo que sorprende a los no-Musulmanes cuando examinan el Corán con detalle, es que no se les presenta tal y como ellos esperan. Lo que asumen es que tienen ante ellos un „libro ancestral que vino hace catorce siglos del desierto de Arabia y que por tanto sólo debería hablar sobre el desierto. Entonces averiguan que lo que ellos esperaban no se parece en absoluto a lo que es en realidad. Pues bien, el Corán habla sobre el desierto, pero también habla acerca del mar –la sensación al estar en una tormenta en el mar. 

Hace algunos años, un Musulmán le dejó una traducción del Corán a un marino mercante, que hizo su vida en el mar. El marino mercante no conocía nada sobre la historia del Islam, pero estaba interesado en leer el Corán. Cuando finalizó la lectura del Corán, se lo devolvió al Musulmán formulándole la siguiente pregunta: “Este Muhammad, ¿Era Marinero?. Estaba impresionado de la precisión con que el Corán describe una tormenta en el mar. Cuando le  respondieron: “No, de hecho Muhammad vivió en el desierto.” Esta respuesta fue suficiente para él, abrazando el Islam sobre la marcha. Se quedó asombrado con la descripción que hace el Corán, puesto que él presenció una tormenta de mar. La descripción de “una ola, sobre él otra, sobre el nubes ...”, no podía ser escrito por alguien como producto de su imaginación, sino por alguien que haya conocido lo que es realmente una tormenta en el mar. Muchos siglos antes de Muhammad, existía una teoría muy conocida del atomismo adelantada por el filósofo griego, Demócrito. Él y las personas que vinieron detrás de él asumieron que la materia consiste en diminutas, indestructibles, e indivisibles partíclulas llamadas átomos. Los Árabes también lo usaron para tratar el mismo concepto; de hecho, la palabra árabe "dharrah" normalmente se refería a la partícula más pequeña conocida por el hombre. Ahora, la ciencia moderna ha descubierto que la unidad más pequeña de materia puede dividirse en elementos. Ésta es una nueva idea, un desarrollo del último siglo; pero más extraordinario aún es, que esta información ya se había registrado en el Corán, que declara: Él [p.s. Allah] es consciente del peso de un átomo en los cielos y en la tierrae incluso algo menor que eso ...

Indudablemente, hace catorce siglos esta declaración habría parecido extraña en la vida a un árabe, puesto que para él, el término "dharrah" era la cosa más pequeña que había. De hecho, ésta es la prueba de que el Corán no está anticuado.

 

-Otro ejemplo de lo que uno podría esperar encontrar en un "libro ancestral" relacionado con asuntos de salud o medicina son "remedios y curas anticuadas". Varias referencias en las fuentes históricas recogen que el Profeta dio consejos sobre la salud e higiene, no obstante, la mayoría de estos consejos no fueron registrados en el Corán. A primera vista, esto, para los no-Musulmanes parece ser un olvido descuidado. Ellos no pueden entender por qué Allah no incluyó tal información útil en el Corán. Algunos musulmanes explican esta ausencia con el siguiente argumento: "Aunque el consejo del Profeta era legítimo y aplicable al momento en el que él vivió, Allah, en Su sabiduría infinita, supo que allí vendrían adelantos médicos y científicos que harían después el consejo del Profeta parecer anticuado. Cuando los descubrimientos ocurrieran más tarde, las personas podrían decir que tal información contradice lo que el Profeta había dado. Allah nunca dará oportunidad alguna a los no-Musulmanes para quejarse de que el Corán contradice las enseñanzas del Profeta. Allah sólo incluyó en el Corán la información y ejemplos que podrían resistir la prueba de tiempo." Sin embargo, cuando uno examina las verdaderas realidades del Corán por lo que se refiere a su existencia como la revelación divina, cuando el asunto en conjunto se sitúa rápidamente en su perspectiva apropiada, el error de tal argumentación se presenta claro y entendible. Se debe entender que el Corán viene de Allah. Es la palabra de Allah, el cual existió antes de la creación, sin que nada pueda ser añadido, eliminado o alterado. En esencia, el Corán existió y estaba completo antes de la creación del Profeta Muhammad, para que posiblemente, no pudiera contener nada de las propias palabras o consejos del Profeta. Incluir tal información contradiría el propósito por el que el Corán existe verdaderamente, comprometería su autoridad y caería rendida su inautenticidad como revelación divina.

 

Por consiguiente, no hubo ningún "tratamiento casero" en el Corán por el que alguien pudiera tachar como anticuado; ni la opinión de alguien sobre lo que es beneficioso para la salud, qué comida es mejor comer, o lo que curará esta o esa enfermedad. De hecho, el Corán menciona sólo un elemento que trata con el tratamiento médico, y del que nadie discrepa. Declara que en la miel hay curación. ¡Y ciertamente, no pienso que haya alguien que discuta sobre eso! Los hay que asume que el Corán es el producto de la mente de un hombre. De hecho, ciertas enciclopedias y varios libros afirman que el Corán era el producto de las alucinaciones que Muhammad sufría. Si estas afirmaciones son ciertas -si de hecho fue origen de algunos problemas psicológicos en la mente de Muhammad, la evidencia de esto estaría claro en el Corán. ¿Hay tal evidencia? Para determinar si la hay o no, uno debería identificar primero, qué cosas habrían estado pasando por su mente en ese momento y entonces buscar estos pensamientos y reflexiones en el Corán.

 

Se conoce que Muhammad tenía una vida muy difícil. Todas sus hijas murieron antes que él excepto una. Tenía una esposa – muy importante para él-a la que tenía una gran estima, quién le precedió en la muerte en un periodo muy crítico de su vida. Ella realmente, era para él una mujer importante, ya que cuando descendió sobre él la primera revelación, él corrió a ella asustado. Ciertamente, es estos tiempos tan duros , ¡ intente encontrar un árabe que le diga, "yo tuve tanto miedo que me fui corriendo a casa a mi vida (a mi esposa)."! Es más, Muhammad debía sentirse bastante cómodo con su esposa para poder hacer eso. Eso demuestra cómo de influyente y fuerte era su mujer.

 

Aunque estos ejemplos son sólo algunos de los asuntos que habrían estado en la mente de Muhammad, estos son suficientemente intensos para demostrar mi punto. El Corán no menciona ninguna de estas cosas, ni la muerte de sus niños, ni la muerte de su querida compañera y mujer, ni su miedo a la revelación inicial, que él tan hermosamente compartió con su esposa -nada; Aún así, estos temas le deben haber herido, molestado, causado dolor y pesar durante los periodo de sus reflexiones psicológicas, de hecho, estos asuntos así como otros, habrían prevalecido o por lo menos, mencionado en el Sagrado Corán. Un acercamiento puramente científico al Corán, es posible porque el Corán ofrece algo que no se ofrecen otras escrituras religiosas en particular, ni otras religiones en general. Que es los científicos piden. En nuestros días, hay muchas personas que tienen ideas y teorías sobre el funcionamiento del universo. Estas personas están por todos los lugares, pero la comunidad científica no se molesta en escucharlos siquiera. Esto se debe a que en los último siglo, la comunidad científica exigió una prueba de falsificación. Ellos dicen, "Si usted tiene la teoría, no nos moleste con ella, a menos que usted traiga con esa teoría una demostración para saber si usted está equivocado o no."

 

Semejante prueba era exactamente la que Eisnstein ofreció a la comunidad científica para que se le prestará atención a principios de siglo. Él vino con una nueva teoría y dijo, "yo creo que el universo funciona así; ¡y aquí hay tres formas de demostrar si yo estoy equivocado!". Así que la comunidad científica sometió su teoría a prueba, y al cabo de seis años las supero todas. Claro, esto no demuestra que él era grande, pero demuestra que él mereció ser escuchado, al decir, "Ésta es mi idea; y si usted quiere intentar demostrar que esta mal, haga esto o intenta aquello." Esto es lo que exactamente el Corán ofrece : -la prueba de la falsificación. Básicamente declara, "Si este libro no es lo que exige ser, entonces todo lo que usted tiene que hacer es esto o aquello, para demostrar que es falso." Claro esta, que hace 1400 años nadie pudo hacer "Esto, eso o aquello" aún así, todavía es considerado verdadero y auténtico. Le sugiero que la próxima vez que entre en disputa con alguien sobre Islam y él afirma que él tiene la verdad y que usted está en la oscuridad, deje todos los otros argumentos y haga esta sugerencia. Pregúntele, "¿Hay alguna prueba de falsificación en su religión?

 

"¿Hay algo en su religión que pueda demostrar que está equivocado si yo pudiera demostrarle que existe -algo?" Bien, yo puedo asegurarle que la gente no tendrán nada -ninguna test, ninguna prueba, nada. Sin embargo, Islam hace eso. Un ejemplo perfecto de cómo el Islam proporciona una oportunidad al hombre para verificar su autenticidad y "demostrar que eso es falso", lo recoge el capítulo 4º del Sagrado Corán. Me quedé sorprendido cuando por primera vez, descubrí este desafío que declara: ¿Es que no han reparado en el Corán? Si procediera de otro que Allah, hallarían en él muchas contradicciones.” (Sura 4: Aleya 82)

 

Éste es un claro desafío para los no-Musulmanes. Básicamente, los invita a encontrar un error. De hecho, la gravedad y la dificultad del desafío, no es de naturaleza humana y además, incoherente con la personalidad del hombre. Nadie se presenta a un examen en la escuela y al terminar, escribe una nota dirigida al profesor diciendo, "Este examen es perfecto. No hay ningún error en él. ¡Encuentre uno si usted puede!". ¡ Nadie haría eso!. ¡El profesor no dormiría hasta encontrar un error! Esta es la forma con el que el Corán se acerca a las personas. Otra actitud interesante que aparece repetidamente en el Corán, es el consejo que da al lector. Cuando el Corán le informa sobre diferentes hechos, entonces le da el siguiente consejo: "Si quiere saber más sobre esto o aquello; si usted tiene duda de lo que dice, entonces pregunte a la gente de conocimiento." Ésta también es una actitud sorprendente.

 

No es usual tener un libro escrito por alguien sin grandes facultades sobre la geografía, botánica, biología, etc., que trate estos temas y sin más le aconseje al lector que pregunte a las personas de conocimiento si duda de algo.

 

En cada época, ha habido musulmanes que han seguido los consejos del Corán y han hecho descubrimientos sorprendentes. Si uno hecha un vistazo a los trabajos hechos por los científicos musulmanes hace muchos siglos, los encontrarías llenos de citas del Corán. Estos trabajos afirman que ellos investigaron en cierto lugar, buscando algo. Y afirman que la razón que los llevo a esos lugares respondía a la dirección que el Corán les señalaba. Por ejemplo, el Corán menciona el origen del hombre y entonces le dice al lector, "investígalo" Le indica al lector dónde mirar y entonces declara que alguien debe averiguar más sobre ello. Éste es el tipo de cosa que los musulmanes hoy parecen pasar por alto grandemente -pero no siempre, como mostraremos en el ejemplo siguiente-. Hace unos años, un grupo de hombres de Riad, Arabia Saudi seleccionó todos los versículos coránicos que tratan sobre la embriología -el crecimiento del ser humano en el útero-. Ellos dijeron, "Esto es lo que el Corán dice. ¿Es verdad?" Sin duda, ellos tomaron el consejo del Corán: "Pregúnta a los hombres que saben." Ellos eligieron a un No-Musulmán, el profesor de embriología en la Universidad de Toronto. Su nombre es Keith Moore, autor de libros sobre embriología -un experto mundial en el asunto. Lo invitaron a Riad y le dijeron, "Esto es lo que el Corán dice sobre su materia. ¿Es verdad? ¿Qué nos puede decir al respecto?" Mientras él estaba en Riad, ellos le proporcionaron toda la ayuda necesaria para la traducción y toda la cooperación que pidió. Estaba tan sorprendido por lo que encontró, que cambió sus libros. De hecho, en la segunda edición de uno de sus libros, llamado Antes de que nosotros nazcamos... [“Before we are born...”] sobre la historia de la embriología, incluyó algunos materiales, que no reflejó en la primera edición y que fueron encontrados en el Corán. En verdad esto demuestra que el Corán estaba adelantado a su tiempo y que los que creen en el Corán saben lo qué otras personas no saben.

 

Tuve el placer de entrevistar al Dr. Keith Moore para una presentación en televisión. Tuvimos una amplia conversación sobre este asunto, que presentó por medio de diapositivas. K. Moore mencionó que algunos asuntos que el Corán declara sobre el crecimiento del ser humano, no eran conocidos hasta hace treinta años. De hecho, dijo que un elemento en particular -la descripción coránica del ser humano como “una sanguijuela" ('alaqa) en una etapa, -era novedoso para él; pero al comprobarlo, encontró que era verdad, añadiéndolo así a su libro. Él dijo, "nunca pensé en aquello antes ". Fue a la sección de zoología y pidió una foto de una sanguijuela. Cuando encontró que eso se parecía justamente a un embrión humano, decidió incluir ambas ilustraciones en uno de sus libros. El Dr. Moore también escribió un libro sobre embriología clínica, y nada más presentar esta información en Toronto, causó realmente un revuelo en toda Canadá. Estaba en las primeras páginas de algunos de los periódicos de Canadá, y algunos de los titulares eran bastante cómicos. Por ejemplo, una lectura del titular: "UNA COSA SORPRENDENTE ENCONTRADA EN UN LIBRO ANTIGUO!" Parece obvio por este ejemplo, que las personas no entienden nada en absoluto. De hecho, un reportero del periódico, le preguntó al Profesor Moore, "¿Usted no piensa que quizás los Árabes pudieron haber conocido estos asuntos -la descripción del embrión, su apariencia y cómo cambia y crece? Quizás no habían científicos, pero puede ser que ellos hicieran algunas disecciones crudas a los suyos -trincharon a las personas y examinaron aquellas cosas."

 

El profesor inmediatamente le aclaró al reportero, que había olvidado un detalle muy importante, que todas las diapositivas del embrión que se habían mostrado, proyectadas en la película procedían de imágenes tomados de un microscopio. Siguió diciendo, "no es importante pensar que alguien hubiera intentado descubrir la embriología hace catorce siglos, puesto que no podría verlo!. Todos las descripciones que el Corán hace sobre el aspecto del embrión, son elementos demasiado pequeños para poderlos ver con el ojo; lo cual necesita un microscopio. Sobre todo sabiendo que semejante dispositivo [el microscopio] fue descubierto hace poco más de doscientos años. El Dr. Moore se mofó diciéndole: "Quizás hace catorce siglos alguien tenía un microscopio en secreto e hizo esta investigación, sin cometer ningún error. Entonces se lo enseñó a Muhammad de algún modo y le convenció para que pusiera esa información en su libro. Entonces él destruyó su equipo y lo mantuvo en secreto para siempre. ¿Usted cree eso? Realmente no debe, a menos que usted traiga alguna prueba, ya que semejante teoría es ridícula. "Cuándo se le preguntamos al profesor:"¿Cómo explica la existencia de esta información en el Corán? " La contestación del Dr. Moore fue: "sólo pudo ser revelada divinamente."!

 

Si algún hombre corriente, reclamará que lo que el Corán dice sobre el embriología es verdad, no tendríamos que aceptar su palabra necesariamente. Sin embargo, por la alta posición, respeto, y la estima de los estudiosos, uno asume naturalmente que si ellos investigan un asunto y llegan a una conclusión basada en esa investigación, entonces la conclusión es válida. Uno de los colegas de Profesor Moore, Marshall Johnson, trata ampliamente la geología en la Universidad de Toronto. Él empezó a estar muy interesado, dada la exactitud de las declaración emitidas por el Corán sobre la embriología. Por ello le pidió a los musulmanes que confeccionen todo lo que el Corán dice referente a su especialidad [geología]. Y otra vez, las personas se quedaron muy sorprendidas con los resultados obtenidos. Hay un inmenso número de temas discutidos en el Corán pero sin duda ello exigiría consumir una gran cantidad de tiempo para cada asunto. Pero el propósito de esta discusión surge para declarar que el Corán hace declaraciones muy claras y concisas sobre varios temas, y a su vez aconseja al lector que verifique la veracidad de estas declaraciones por medio de la investigación realizada por los estudiosos sobre los respectivos temas. Y como hemos mostrado, el Corán, reclama ser ciertamente auténtico. Sin duda, hay una actitud en el Corán que no se encuentra en ninguna otra parte. ¡Es interesante la forma con que el Corán proporciona la información, diciéndole al lector en muchas ocasiones: "No sabías esto antes.! De hecho, no existe ninguna escritura que haga estas afirmaciones. Todo las otras escrituras ancestrales y otras escrituras dan mucha información, pero siempre declaran la procedencia de esa información.

 

Por ejemplo, cuando la Biblia trata sobre alguna historia antigua, declara que este rey vivió aquí; éste luchó en cierta batalla, el otro tenía tantos hijos, etc. Sin embargo, cuando alguien quiere más información se remite siempre a leer el libro de “fulano”, desde el cual se ha extraído tal información. En contraste con este concepto, el Corán proporciona información y afirmaciones que para el lector es algo nuevo. Claro esta, que siempre existe el consejo para investigar la información proporcionada y verificar su autenticidad. Es curioso que semejante hecho nunca fuera desafiado por no-Musulmanes hace catorce siglos. De hecho, los Mekkies (habitantes de Mekka) enemigos de los Musulmanes, oyeron una y otra vez, que tales revelaciones afirmaban ser información nueva; Y hasta ahora, ellos nunca comentaron ni dijeron, "Esto no es nuevo. Nosotros sabemos dónde consiguió Muhammad esta información. Nosotros [i.e. Los Mekkies] aprendimos esto en la escuela."

 

¡Ellos nunca podrían desafiar su autenticidad porque realmente era nuevo! De acuerdo con el consejo dado por el Corán para ratificar la información (aun cuando era nueva), ' Umar Ibn Al-Khattab, segundo califa del Islam, escogió un grupo de hombres y los envió en la búsqueda de la muralla de Dhul-Qarnayn [i.e. Alejandro Magno]. Antes de la revelación de Corán, los Árabes no había oído hablar nunca de semejante muralla, pero gracias a la descripción que proporciona el Co´ran, ellos pudieron descubrirlo. De hecho, se localiza en lo que ahora se llama Durbend, en la Unión Soviética. Debemos subrayar que el Corán es exacto, pero la exactitud necesariamente no significa que un libro sea una revelación divina. De hecho, la exactitud es sólo uno de los criterios de las revelaciones divinas.

 

Por ejemplo, la guía telefónica es exacta, pero eso no significa que sea una revelación divina. El problema real está en que uno debe establecer alguna prueba de la fuente de información del Corán. La insistencia está en el lector. Uno no puede negar la autenticidad del Corán sin la prueba suficiente. De hecho, si uno encuentra un error, entonces tiene derecho para desacreditarlo. Esto es exactamente lo que el Corán incentiva. Una vez un hombre se acerco a mí después de finalizar una conferencia que di en el Sur de África. Fue tal su enfado por lo que dije, que afirmó: "voy a ir esta noche a casa y voy a encontrar un error en el Corán." Claro, yo dije, "Enhorabuena. Ésa es la cosa más inteligente que usted ha dicho." Ciertamente, esta es la postura que los Musulmanes deben tomar con aquellos que dudan de la autenticidad de Corán, ya que el propio Corán ofrece el mismo desafío. Inevitablemente, después de aceptar el desafío, y descubrir que es verdad, estas personas tendrán que creer en el Corán, porque ellos no pudieran descalificarlo. Es así como el Corán se gana su respeto, ya que ellos mismos han tenido que verificar su autenticidad. Lo que ciertamente es real sobre la veracidad del Corán, es sin duda alguna, la confianza que prevalece a lo largo del Corán; y esta confianza procede de un acercamiento diferente -"Agotando las Alternativas."-. El Corán declara, "Este libro es una revelación divina; ¿si usted no cree eso, entonces qué es?" En otras palabras, el lector es desafiado para que proponga alguna otra explicación. He aquí un libro hecho de papel y tinta. ¿Dé dónde vino? Dice que es una revelación divina; ¿si no lo es, entonces cuál es su fuente? Lo asombroso es que nadie tiene una explicación que funcione. De hecho, todas las alternativas han sido agotadas. No obstante, los no-Musulmanes se decantan por dos tendencias mutuamente exclusivas de pensamiento, insistiendo en uno u otro.

Por una parte, existe un gran grupo de personas que han estudiado el Corán durante centenares de años, que afirman, "Una cosa que sabemos con seguridad es que -ese hombre, Muhammad (SAW), que consideran un profeta, ¡Él estaba loco! Ellos están convencidos de que Muhammad (SAW) les engañó de algún modo. Hay otro grupo que alega:"debido a esta evidencia, una cosa que nosotros sabemos con seguridad es que ese hombre, Muhammad (SAW) era un mentiroso!" Irónicamente, estos dos grupos nunca se vieron para conseguir juntos algo sin contradicción. De hecho, en muchas referencias sobre el Islam, normalmente se afirman ambas teorías. Ellos empiezan diciendo que Muhammad (SAW) estaba loco y entonces acaba diciendo que él era un mentiroso. Parece que ellos nunca llegarán a comprender que él no puede ser ambos a la vez. El puede ser cualquiera de los dos o ninguno, pero no puede ser justamente ambos, ya que ambos son rasgos personales mutuamente exclusivos.

 

La siguiente situación es un buen ejemplo sobre el tipo de circulo a través del cual giran constantemente los no-Musulmanes. Si pregunta a uno de ellos, "¿Cuál es el origen del Corán?" Él te dirá que surge de la mente de un hombre que estaba loco. Entonces usted le pregunta, "¿Si viniera de su cabeza, entonces de dónde él consiguió la información contenida en él? Ciertamente el Corán trata sobre hechos con los que los Árabes no estaban familiarizados." Para dar respuesta a la verdad, él cambia su posición y dice, "Bien, quizá él no estaba loco. Quizá algún extranjero le trajo la información. Así que él mintió y les dijo a las personas que él era un profeta." Justo en este punto, tiene que preguntarle, "Si Muhammad (SAW) era un mentiroso, entonces ¿de dónde él consiguió su confianza? ¿Por qué se comportó como si realmente pensara que era un profeta?" Finalmente retrocedido en una esquina como un gato, él rápidamente lanza la primera contestación que le viene a la mente. Olvidándose que él ya ha agotado esa posibilidad, él dice, "Bien, quizá él no era un mentiroso. Él estaba probablemente loco y realmente pensaba que él era un profeta." Y así empieza el círculo fútil de nuevo.

 

Como ya se ha mencionado, hay mucha información contenida en el Corán cuyo origen, no puede atribuirse a nadie distinto de Allah. ¿Por ejemplo, quién le habló a Muhammad acerca de las murallas de Dhul-Quarnayn -un lugar a cientos de millas al norte? ¿Quién le habló sobre la embriología? Cuando los no-Musulmanes no quieren atribuir su existencia a una fuente divina, acuden automáticamente a la asunción de que alguien le trajo la información a Muhammad y que él acostumbraba a engañar a las personas. Sin embargo, esta teoría puede ser fácilmente refutada con una pregunta simple: "¿Si Muhammad era un mentiroso de donde sacó su confianza? ¿Por qué dijo a algunas personas cara a cara, lo qué otros nunca podrían decir?" Tal confianza depende absolutamente de su convicción de que es una verdadera revelación divina. Por ejemplo, el Profeta tenía un tío con el nombre de Abu Lahab. Este hombre odiaba el Islam con tal magnitud que seguía al Profeta a todas partes para desacreditarlo. Cuando Abu Lahab veía al Profeta hablar con un extraño, esperaba a que se separaran para preguntarle al extraño lo siguiente: "¿Qué te dijo él? Si él dijo, 'Negro.', entonces dirá blanco. Si el profeta dice mañana, le dice que es noche.” Decía exactamente lo contrario que oía decir a Muhammad o a los Musulmanes. Sin embargo, aproximadamente diez años ante de la muerte de Abu Lahab, un corto capítulo del Corán fue revelado a Muhammad. Este capítulo coránico afirmaba que Abu Lahab iría al Fuego (i.e. El infierno). En otras palabras, afirmaba que él nunca se haría musulmán y por ello estaría condenado para siempre. Durante diez años todo lo que Abu Lahab tenía que hacer era decir: " oí que a Muhammad se le ha revelado que yo nunca cambiaré, que nunca me volveré musulmán y que seré introducido en el fuego del infierno. ¡Bien, yo quiero volverme musulmán ahora!. ¿Cómo os tomáis esto? ¿Qué piensas ahora de tu revelación divina?" Pero él nunca hizo eso. Y justamente, ése es exactamente el tipo de conducta que se habría esperado de Abu Lahab, ya que él siempre buscó contradecir al Islam. A ello, Muhammad dijo, "¿Tú me odia y quieres acabar conmigo? Dí, aquí y ahora estas palabras, y yo estaré acabado. ¡Venga, dílo!" Pero Abu Lahab nunca lo dijo. ¡Diez años! Y en todo ese tiempo él no aceptó nunca el Islam ni tan siquiera se hizo simpático por la causa islámica.

 

¿Cómo es posible que Muhammad supiera con seguridad que Abu Lahab cumpliría la revelación Coránica si él {i.e.Muhammad] no fuera verdaderamente el mensajero de Allah? ¿Cómo es posible que estuviera tan seguro, como para conceder a alguién 10 años para desacreditar la misión profética de Muhammad? La única respuesta, es que él era el mensajero de Allah. Para hacer un desafío tan arriesgado, uno tiene que estar completamente convencido de que él tiene una revelación divina. Otro ejemplo que refleja la confianza que Muhammad tenía en sí mismo como Profeta de Dios, y por consiguiente, en la protección divina sobre él y su mensaje, fue en su emigración de Meca a Medina en compañía de Abu Bakr. Ambos escondidos en la cueva veían aproximarse las personas que venían claramente a matarlos, y por ello, Abu Bakr tuvo miedo. Ciertamente, si Muhammad fuera un mentiroso, falsante o alguien que pretendía engañar a las personas para que creyeran que él era un Profeta, uno habría esperado que él dijera a su amigo en tal circunstancia: "Eh, Abu Bakr, mira si encuentras una salida trasera en la cueva" O "Siéntese en cuclillas allí abajo en esa esquina y quédate callado." No obstante, lo que le dijo claramente a Abu Bakr, demostró su confianza. ¡Él le dijo, "Relájate! ¡Allah está con nosotros, y Allah nos salvará!"

Por Gary Miller

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